Llueve sobre mojado. Ayer llovió un manantial. La tierra seca lo agradece. Hoy, llovió un galón. La tierra, aún mojada, lo agradece. Muchas plantas que van a nacer lo necesitan, muchas calles sucias se han lavado, muchas tristezas se han ido, muchos caminos se han esclarecido tras aplacar el polvo con el agua que ha caido del cielo. La lluvia tiene, para mí, un significado asociado con lo más visible de ella y con lo más místico que la rodea. Limpia y lava, aplaca y calma. Es el momento para reflexionar.
Gota a gota empiezo a pintar un nuevo mundo para mí...