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16 de diciembre de 2007

Amantes... contradictorias

El estaba leyendo, en un puff de cuero, fragmentos de un libro. Ella se deleitaba pintando en la mesa frente a él. El gato dormía en las piernas de ella y no había más ruido que el que provenía de la calle. El leyó algo de un posible suicidio ante el mal de amores que embargaba al protagonista del libro. Ella, sin levantar la vista de su pintura, dijo:

-La gente coquetea con la vida, ¿no? Pero, ¿y si la muerte no fuera más que una amante celosa que, al vernos coquetear con la vida, de puros celos, nos manda un porrazo por la cabeza y nos llevara con ella? ¿No te parece?

-... (Ojos abiertos, mirada fija, sonrisa amplia)

- No sé, se me ocurre pensar eso...

- ... Visto así, podría ser...

23 de octubre de 2007

Lluvia

Llueve sobre mojado. Ayer llovió un manantial. La tierra seca lo agradece. Hoy, llovió un galón. La tierra, aún mojada, lo agradece. Muchas plantas que van a nacer lo necesitan, muchas calles sucias se han lavado, muchas tristezas se han ido, muchos caminos se han esclarecido tras aplacar el polvo con el agua que ha caido del cielo. La lluvia tiene, para mí, un significado asociado con lo más visible de ella y con lo más místico que la rodea. Limpia y lava, aplaca y calma. Es el momento para reflexionar.

Hoy he visto la lluvia caer y, curioso, me ha dado tiempo para reflexionar. Y he visto lo que he cambiado en mi relación con la lluvia. No sé bien en qué momento dejé de considerarla aquel elemento de melancolía que me desataba una ansiedad interna y me movía las emociones, para pasar a ser este elemento de limpieza y contemplación.

Gota a gota empiezo a pintar un nuevo mundo para mí...

26 de junio de 2007

Adverbios, no verbos

Vivir, sí, pero no de cualquier modo. Vivir...

Apresuradamente Brevemente Cómodamente
Negativamente Virtualmente Sexualmente
Rápidamente Asfixiantemente Genialmente
Apasionadamente Reflexivamente Tontamente
Malamente Genialmente Pacificamente
Absurdamente Corrientemente Angustiosamente
Caprichosamente Ocurrentemente Excepcionalmente
Indefinidamente Coherentemente Armoniosamente
Salvajemente Intensamente Suficientemente
Sobradamente Ingenuamente Optimistamente
Acompasadamente Lúcidamente Desmesuradamente
Simplemente Plenamente Complejamente
Translucidamente Agresivamente Dichosamente
Provechosamente Exclusivamente Sabrosamente
Gozosamente Abiertamente Infamemente
Deslealmente Atrozmente Gregariamente
Infantilmente Soezmente Piedosamente
Miserablemente Generosamente Desmedidamente
Completamente Catastróficamente Turbulentamente

Vivir, todo un menú para escoger...

15 de junio de 2007

Vuelvo

Para Lucy.

Vuelvo a mi tierra...

A esa donde los colores son como no los han pintado.
A esa donde los plátanos saben a plátano.
A esa donde las flores huelen a lo más cuidado.
A esa donde en su tierra mis afectos he guardado.

Vuelvo a mi tierra hoy, luego de tantos años...

A ver a mi padre encanecido y desgastado.
A ver a mis tías que me mimarán como cuando yo tenía 12 años.
A ver a mis amigos, los que me quedan luego de tanto andado.
A ver a mis difuntos, que la tierra me ha robado.

Vuelvo, hoy vuelvo a mi tierra...

A llenarme los pulmones del aire que no he olvidado.
A llenarme las manos de los sueños que tengo hilados.
A llenarme la vida de cosas nuevas.
A llenarme el corazón de calma perfecta.

Vuelvo.

Y como vuelvo despues de tanto, quiero quedarme en esta gruta
Y quiero oler los cuentos en las estufas.
Y tejer miradas en las penumbras.
Y guardar conmigo cada tertulia.

Porque sé que he de partir...

Y sé que al partir pierdo
Y que al partir vuelvo aunque me alejo.
Y que el cuento que hoy me llevo
sólo me servirá para llegar más lejos.

Vuelvo... para poder volver a mí.

22 de abril de 2007

Un mapita

-"¿Estamos caminando bien o estamos caminando en balde?"(Comentario oido en la corte central del castillo de Versalles, de manos de una turista muy cansada por los adoquines de la calzada.)
-"Claro que estamos caminando bien, para allá son las residencias de las Mesdames y el Delfín, esta es la entrada de las estancias de Maria Antonieta... Mira, mira aquí en el mapita, lo ves? Y estamos acá"

Y en la vida, si uno tiene ese tipo de pregunta, ¿quién se la responde? ¿Quién tiene un mapa para guiarnos?

He descubierto que hay cosas que no tienen respuesta. Y también que, aunque no lo creamos, aunque nos sintamos perdidos, la vida siempre nos lleva por el mejor camino para nuestro aprendizaje. Y sé que mientras más ilógico nos parezca algo de nuestro pasado en nuestro presente, más profundo fue el aprendizaje.

Nada, que por ahí es, según dice el mapita. Lo que no me queda claro es el tiempo que tarde en recorrerlo. Creo que todo depende de cuánto entusiasmo tenga para caminar sobre tanto adoquín irregular. Así se aligera el trecho, ¿no es verdad?

29 de marzo de 2007

Lluevo afuera de mí.

Caracas con neblina y lluvia.

De normal, no pasa de ser un "clima lluvioso". Yo, esos "climas lluviosos" los veo de cierta forma, una forma muy personal.

Se me desatan "ataques de ansiedad".

Cuando eso pasa, tengo miedo a muchas cosas: a la inercia y la pereza, a quedarme dormida y que s eme pase la hora de salir de la cama para ir al trabajo, a perder el día holgazaneando si no tengo que ir al trabajo, a mojarme mucho si tengo que salir...

... pero, a lo que más le tengo miedo, es a mis propios recuerdos.

Temo sentarme a llorar ante la ventana cuando, de golpe, vienen a mi mente las sensaciones, las emociones, los recuerdos, de una semana entera sin mucho más que hacer que ir a clases en un sempiterno gris por telón de fondo.

Temo sentir el frío de esos días de invierno cuando todo era gris en la mañana y negro en la tarde... hasta la mañana siguiente.

Temo quedarme sola en casa porque me siento exactamente igual de triste y abandonada que cuando estaba sola en casa en aquella lejana tierra.

Temo perderme en la contemplación de una lluvia suave porque siento que podría invadirme la misma clase de melancolía blanca que todo lo cubría y me hacía desear, únicamente, darme por vencida de golpe ante el más nimio esfuerzo que estuviera haciendo por tratar de sobrellevar la agonía de sobrevivir a otro día de grises.

Temo a la lluvia que se cuela levemente por paredes o grietas y se abre paso por la casa porque siento que así de inicuamente podría desbordar algún área y me obligara a trapear para recoger ese agua fría en un balde que luego vaciaría en otro lado... odio vaciar baldes llenos de agua de lluvia.

Temo quedarme quietita, durmiendo, sin hacer nada.

Temo sentir la sensación de que puedo sentir, al menor roce con la realidad de un clima lluvioso, los primeros indicios de todo lo que más temo en esos casos...

Y, como al que no quiere uno le dan dos, a mí ahora me toca en versión redoblada.

Alguna vez dije que para Europa no volvería sino de paseo. Y me afirmé que para ese país no volvería nunca jamás. Ahora me toca ir. Y no precisamente de paseo: me toca ir a estudiar y a resolver algunos asuntos legales que siguen en pie. Y sí, me toca ir a ese país donde me aseguré a mi misma que no volvería jamás... no todo el viaje, pero sí una parte.

Voy, como dice alguien que bien me quiere, "a cerrar un ciclo". Que ese es mi principal objetivo. Y lo haré. Creo que me hará mucho bien.

En algún lado de mi corazón sospechaba, casi lo podía asegurar, que me tendría que enfrentar al hecho de ver otra vez, por un caprichito de lo más fortuito del destino, a los seres que siguen acusándome de algo que no cometí. Que no podía cometerlo ningún ser humano a 8.064 kms de distancia...

... homicidio. Emotivo, pero homicidio al fin. Incomprobable eso de "homicidio por la pura tristeza".

Ahora bien, sabiendo yo como son las cosas, sabiendo que las corazonadas mías son casi hechos, sabiendo que con anularlo en pesnamientos me hubiera bastado, ha querido mi agria suerte que hoy me preguntara el abogado la fecha de llegada "para lograr concertar una reunión a la que asistan ambas partes y todos juntos...."

En plena primavera lluviosa, con temperaturas entre los 4 y los 10 grados, con sensación térmica de 3 a 4 grados menos de lo que marca el termómetro, con un gris de telón de fondo y una sempiterna, cansona, fría e insidiosa lluvia persistente, me toca ver a mis ausentes, imperturbables, casi siempre distantes y fríos acusadores.

Tengo un ataque de ansiedad y un dolor en el tobillo, como siempre que hace frío y hay neblina en Caracas, porque se me abren las viejas heridas, las físicas y las emocionales...

... y no me da la gana disimularlas hoy, a casi vísperas del encuentro conmigo misma, en mi hoy y en el ayer que pienso cerrar.

Hoy, la que llueve soy yo.

23 de marzo de 2007

Granos de arena y errores

Los días, como ligeros granos de arena, se deslizan entre mis dedos. Casi imposible atraparlos, cada uno lleva en sí un grado de unicidad que lo hace irrepetible y reconocible pero, a su vez, debido a que viajan con otros muy parecidos, parecen una cascada de granitos idénticos entre sí.

Error...

En los últimos días he cambiado de modo de vida, de sitio de residencia, de perspectiva ante los afectos que tengo desde antes de tener consciencia, de los afectos que me he ganado a lo largo del camino e, incluso, de los que se quedaron atrás, a lo largo del camino.

En los últimos días he cambiado a nivel profesional y me he visto sometida a responsabilidades que no son las mismas que yo pensaba tener hace 5 meses. Mucho menos soñaba con tener hace un año.

Y, sobre todo, en los últimos días, he cambiado la imagen que tenía de mí misma.He explorado facetas de mí que temía explorar a raíz de cosas que me pasaron antes. He reencontrado trocitos de mí que había encerrado, a propósito, en cajones y cajitas de mis recuerdos, para no herirme al encontrarlos. Me he visto, valientemente, sostener un plumero para quitarle el polvo a recuerdos y observarlos bien, aunque luego me eche a llorar sobre el polvero que soy incapaz de sacudir.

Ahora, en los últimos días, me he dado cuenta de que, lentamente, voy avanzando. A veces, incluso, me parece que voy muy lentamente.

He visto cómo sigo teniendo miedos, arrastro recuerdos que me producen ansiedad porque no quiero repetirlos en mi presente... y sé que puedo hacer la diferencia tan sólo si estoy consciente de que ellos son pequeños recordatorios de mi aprendizaje.

He re-aprendido a ver la vida. Al sentirme y saberme capaz de hacer cosas que antes sólo me planteaba en un "algún día" he crecido en mi confianza personal y mis bordes de lo experimentado por mí hasta el presente.

Es así como me atrevo a firmar un contrato que me compromete a una relación laboral de 5 años, decido manejar y para no terminar haciendo novillos hasta me compro un carrito de segunda mano, me atrevo a enamorarme y a casi un año de novios me mudo a vivir con él... a ver si supero otro trauma y algún día nos casamos, replanteo mi relación familiar y me siento crecer a la par que veo que mis padres y mi familia están tan cerca de mí en esta oportunidad...

Del fondo del abismo al cielo. O casi. Pensar que hace casi un año y medio un pensamiento suicida en una estación de tren me hizo cambiar rumbo radicalmente. En ese momento pensé que ya todo valía nada...

Error...

27 de febrero de 2007

De a pedacitos



Y al tercer día....

...volví a sentarme a escribir.

Me cambié de residencia hace 3 días y sigo adaptándome a los altibajos de la novedad.
Con el tiempo me he dado cuenta de que la vida nos hace aprender lecciones a pedacitos. Y también me he dado cuenta de que, en general, ella busca los caminos más sutiles para enseñarnos. Pero, también me he dado cuenta de ello, cuando los caminos sutiles le fallan, la vida no duda en hacer uso de métodos más directos, más físicos, para hacernos entrar por el camino de los cambios que nos harán ampliar nuestra forma de pensar y de evaluar nuestra cotidianidad.

Y no sé qué cambios deba introducir en mi realidad, pero como le fallaran los caminos sutiles, la vida tomó algo tan físico como una mudanza y me llevó por ese camino. En el aprendizaje está envuelta mi familia y muchos otras seres que me acompañan o me conocen. Quizás sea precisamente por eso que la vida escogió este camino para mi aprendizaje: para tocar a muchas personas al mismo tiempo en contextos de aprendizaje diferentes.

Nuevamente, me toca decirle "adiós" a una parte de mí y "hola" a una nueva yo que no conocía... Sé que me queda toda una vida de lecciones que me irán mostrando un pedacito nuevo de mí cada vez. Quizás, al final, de eso se trate la vida: de autodescubrirse. cada día, de a pedacitos.

23 de febrero de 2007

Confidencias en voz alta


-Mira, Raúl... las mamás, cuando se enferman... a uno le preocupan.
··Y tu mamá es vieja?
-Bueno, fíjate, si tu me ves así de grandota y tu crees que yo soy vieja porque soy mayor que tu mamá... Porque tú crees que yo soy vieja, ¿verdad?
··(sonrisa pícara)
-Simpática, sí, 'ta bien, pero vieja también, ¿verdad?
··(sonríe y asiente)
-Bueno, mi mamá es más vieja que yo.

Y cuando las mamás se enferman, a la edad que sea que tengan, uno se preocupa. Quizás cuando sea madre entienda por qué mi mamá siente que, de morirse, ya estará todo resuelto porque su progenie ya está grande... y quizás también entienda por qué lo dice con tristeza en la voz y un dejo de resignación.

21 de febrero de 2007

Perdidos



Dicen los pájaros que las lluvias se acercan.
Y les creo porque los árboles se secan.

¿Cuántas cosas hay que queremos y que no nos llegan
por no saber tener la oreja atenta?

25 de enero de 2007

Metodología de la alegría



Para la verdadera felicidad sólo se necesita:

1) Perder

2) Buscar

3) Hallar

Toda búsqueda lleva a un hallazgo. Pero ninguna búsqueda se inicia sin saber que algo se ha perdido. Y esta premisa vale para todo en esta vida: desde las llaves de la casa hasta la paz interior.

Qué alegría me da este hallazgo!