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23 de febrero de 2007

Confidencias en voz alta


-Mira, Raúl... las mamás, cuando se enferman... a uno le preocupan.
··Y tu mamá es vieja?
-Bueno, fíjate, si tu me ves así de grandota y tu crees que yo soy vieja porque soy mayor que tu mamá... Porque tú crees que yo soy vieja, ¿verdad?
··(sonrisa pícara)
-Simpática, sí, 'ta bien, pero vieja también, ¿verdad?
··(sonríe y asiente)
-Bueno, mi mamá es más vieja que yo.

Y cuando las mamás se enferman, a la edad que sea que tengan, uno se preocupa. Quizás cuando sea madre entienda por qué mi mamá siente que, de morirse, ya estará todo resuelto porque su progenie ya está grande... y quizás también entienda por qué lo dice con tristeza en la voz y un dejo de resignación.

25 de enero de 2007

Metodología de la alegría



Para la verdadera felicidad sólo se necesita:

1) Perder

2) Buscar

3) Hallar

Toda búsqueda lleva a un hallazgo. Pero ninguna búsqueda se inicia sin saber que algo se ha perdido. Y esta premisa vale para todo en esta vida: desde las llaves de la casa hasta la paz interior.

Qué alegría me da este hallazgo!